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6.51
Un brillo cayó sobre la habitación, plomizo. Abrí un ojo y diez segundos más tarde todo se llenó de un ruido ensordecedor. Hora de la ducha.
De un salto me levanté de la cama a la rutina. Las paredes grisáceas me dieron la bienvenida al mundo, la cama de matrimonio sin hacer, siempre demasiado grande [...]