Nuevas historias
— Estás ante el príncipe de Nadie.
Si me hubiera preguntado antes de abrir la puerta qué podía encontrar detrás, habría dado media vuelta y me hubiera ido a tomar un té a la cafetería de la esquina. Y creo que fue la sorpresa lo que me hizo reaccionar, como una bofetada.
— Bien… su majestad. [...]